Zaachila celebra con éxito la 63.ª edición del Laanii Roo Xten Si Xte Zaallil

Miles de asistentes disfrutaron intensamente de la Fiesta Grande del Cerrito de Zaachila, Laanii Roo Xten Si Xte Zaallil, que este 2025 celebró su 63.ª edición en uno de los escenarios más emblemáticos del Valle de Oaxaca: la Zona Arqueológica de la Villa de Zaachila.


El lunes 28 de julio, bajo un sol radiante, la festividad arrancó puntualmente a las 13:00 horas con el ingreso de las autoridades municipales encabezadas por el C.P. Ernesto Vargas López y su esposa, la C. Leticia Pérez Galindo, junto al cabildo. Acompañaron a la Diosa del Maíz, Pitao Kosobi, representada por la señorita Irma Viviana Martínez Martínez, así como a autoridades ejidales, invitados especiales y las delegaciones participantes.

La delegación de Chinas Oaxaqueñas abrió el evento con alegría y tradición, seguida por San Jerónimo Tecóatl y los vibrantes Zancudos «Buin Zaa», que marcaron el ritmo entre aplausos y algarabía.

La jornada cultural continuó con la presentación de San Melchor Betaza y sus sones y jarabes, la Delegación de Ixhuatán del Istmo de Tehuantepec, así como San Juan Cacahuatepec y Ejutla de Crespo, quienes brindaron muestras vivas de su identidad.

Cada delegación dejó el alma en el escenario, culminando sus presentaciones con la entrega de la tradicional Guelaguetza al público: frutas, textiles, artesanías, café, tortillas, tostadas, pan, dulces regionales y chocolate fueron compartidos entre los asistentes, creando un ambiente de sorpresa y gratitud colectiva.

La Orquesta Costa Mía y la Banda Alma Yalalteca cautivaron con sus magistrales ejecuciones. El programa incluyó además los sones de Tlaxiaco, la energía costeña de Putla Villa de Guerrero, el zapateado de Sola de Vega y el emotivo Jarabe Zaachileño, donde su director, Raúl Vásquez Chávez, rindió homenaje al joven Vicente Daniel Ángeles Sebastián.

El Jarabe Mixteco emocionó al público al entonar la canción mixteca de José López Alavez, seguido por las chilenas y versos de Pinotepa Nacional.

El cierre fue inolvidable: los Zancudos de San Pedro La Reforma, la Danza de la Flor de Piña y la majestuosa Danza de la Pluma hicieron vibrar al público. Como broche final, la banda de música interpretó el “Dios Nunca Muere” de Macedonio Alcalá, himno que puso de pie a los asistentes. Las delegaciones, nuevamente reunidas en el escenario, compartieron música, danza y alegría en una despedida cargada de identidad y emoción.

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